Cuando era un chamacuelo se puso de moda el Atari, que era una consola casera de videojuegos muy rudimentaria, pero efectiva a la hora de representar horas de diversión en una familia, en la que podía participar hasta la abuela, pero los gráficos eran muy limitados y los juegos pues no tanto.

Entonces llegó el Nintendo, aquel aparato enorme, cuadrado, gris con juegos tan divertidos que era el regalo que todos los niños pedían a Santa o a lor Reyes Magos.

Su tecnología no era lo sorprendente, sino la calidad con la que estaban hechos los juegos. Los gráficos coloridos combinaban con la música poco aburrida de sus primeros juegos, sumándose a la adicción con otros periféricos como una pistola que con ingenioso sistema podía saber si le dabas a un pato o no, cuando le disparabas a la pantalla.

Tanto fué su éxito que se extendió a algunas nuevas y mejoradas consolas de Nintendo. Para entonces todo niño llamaba “Nintendo” a cualquier consola de videojuegos. Escuché decir a algunos algo así como “mi primo tiene un Nintendo Sega” y cosas por el estilo.

Fué un caso en que el nombre de la marca se convirtió en la referencia a cualquier otro producto de la misma especie.

Algo así ha pasado con la marca Kleenex, que simplemente ha logrado posicionarse tanto en el mercado, que pocos saben qué otras marcas hay de pañuelos desechables, y si saben que hay otras marcas, no saben cómo se llaman.

El caso de la Coca-Cola es similar, pero por el tiempo es fácil adivinarlo. El problema viene cuando algo más pasa dentro del posicionamiento de una marca.

Hace años, cuando comencé a usar la Internet, Hotmail no pertenecía a Microsoft. La velocidad más chingona  de conexión a internet era de 64kilobits por segundo, mientras el mundo se estremecía con el MirC (o como se llame, nunca fui muy fan), y los diskettes de 3.5 pulgadas se la rifaban chido por su practicidad y “pequeño” tamaño. En ese entonces el único buscador de contenido en Internet que yo conocía se llamaba “Altavista”, y no se destacaba mucho por su facilidad de manejo.

Tiempo después apareció Yahoo! y creo que dominó el mercado por mucho tiempo, pero entonces no cualquiera conocía sobre el uso de Internet, y los pocos que sí, pues llevaban algo de experiencia en el uso de las computadoras.

Ahora, Google ha dominado gran parte de las aplicaciones para web, teniendo un vasto conjunto de buenas opciones que ayudan a muchos usuarios (experimentados y no tanto) tener una mejor experiencia en la web.

Pero ahi viene lo “raro” (a mi me da gracia la verdad). Para algunos que usamos Internet desde hace más de 10 años es por demás lógico que cuando nos dan una dirección web, la anotamor en la barra de direcciones para accesar inmediatamente, pero hay mucha gente que he visto que cuando le dan una dirección de internet, llega a esa página por medio de estos sencillos (e ilógicos psos):

1. Anota la dirección en una hoja de papel.

2. Abre el navegador (Internet Explorer) en la página de T1Msn.

3. Teclea la dirección de http://www.google.com.mx

4. En el espacio para anotar la búsqueda anota la dirección http://www.lapagina.com

5. El primer resultado suele ser http://www.lapagina.com

6. Le dan clic al primer resultado y entonces ya están en la página.

Los pasos 3 y 4 son los que me llaman la atención… pues quiere decir que estas personas (que no son pocas, de hecho así han llegado muchos visitantes a mi blog) piensan que la entrada a la Internet está en Google, no en sus navegadores. Digamos que para ellos Google es Internet.

¿Que loco no? Bueno, pues esto se debe a muchos factores, pero lo que llama mi atención es la forma en que los buenos productos (si no es que o los mejores, los más carismáticos, los más populares o los más impráctivos pero bellamente comercializados) tienden a terminar en un nivel que los define como el estándar dentro de su clase.

La “juventud de ahora” entonces le dice iPod a casi todos los reproductores de MP3… y pronto tendremos más productos que habrán de ir cambiando los nombres que le ponemos a las cosas…

Entonces, ¿Cómo llega la gente a pensar que Google es Internet? Pues fácil, cuando surge alguna pregunta sobre algún tema, lo primero que se hace es buscar en google. Es más, ya hasta se dice “google it” o “guguléalo” como dicen en mi rancho. Muchas preguntas pueden resolverse ahí, pero también en Yahoo y también en otros portales, pero el primero en ofrecer esa facilidad de uso fué Google, eso lo hace un sencillo referente para los nuevos usuarios de Internet.

Al igual que muchos diseñadores, se que el estándar para diseñar son los programas de Adobe, y pareciera que cuando conocemos a alguin que usa los paquetes de Corel, esta persona es poco práctica y nada inteligente, pero nada más lejos de la realidad, pues he conocido muchos impresores/diseñadores que no solo prefieren usar Corel para muchas cosas, sino que a veces su proceso de trabajo no sale de el paquete que ofrecen los de Corel. Las luchas entre Mac y PC ahora son cada vez más espaciadas y menos radicales que antes, debido a la estandarización de sus procesadores y demás periféricos (como memoria RAM o tarjetas de Vídeo).

Casos como lo que pasó con los videos BetaCam y los VHS (hace mil millones de años) son comunes en este mundo. Beta era (es) un formato de muy buena calidad, sencillez en su fabricación y hasta practicidad, perola difusión en el mercado de los VHS así como reproductores de las más grandes empesas de elctrónicos, hizo que Beta, aunque fuera un muy buen formato para vídeo en cinta, fuera desplazado por un impráctico y caro VHS.

Lo mismo está pasando con los BlueRayDisc y HDDVD, pues la competencia por el predominio de los formatos de cada empresa es una lucha encarnizada por el liderazgo de las patentes y sus derivaciones económicas.

Más ideas al respecto más adelante.