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Recién graduado de la Universidad, y como miles y miles de graduados en todo el país, dejo la tesis inconclusa pero ya avanzada hasta una etapa que me tranquiliza.

Ya con algunas posiblidades de trabajo y muchas ganas de no aburrirme en el pesado y monótono mundo de las oficinas. Es así que, con mis queridos amigos los FATDESIGN FROMFATPEOPLE, he tomado una ruta que había querido tomar desde hace unos años, pero ahora hay más tiempo, fuerzas, etc.

Acordándome de mi universidad y de mis compañeros, además de alguno que otro colega en apuros profesionales, es que me pongo a reflexionar estas líneas.

Una vez graduado, titulado y vivito y coleando (si es que el destino nos da chance), ¿Qué sigue? ¿Qué hay para un recién graduado con algo de experiencia laboral y muchas ganas de aprender cosas nuevas?

Es obvio que una gran cantidad de conocimientos con los que cuento ahora son producto de la experiencia laboral y de algunas (bueno, demasiadas) metidas de pata. Resulta que por azares del destino, cuando aprendía algo fuera de la escuela, después de un tiempo lo veía en la uni, cosa que me faicilitaba el curso, pero me hacía aburrirme como ostión, en fin, no se puede tener todo.

Siguiendo con lo de la egresada; ¿En realidad es tan difícil encontrar chamba de diseñador gráfico en nuestro país? Bueno, para que me voy lejos si no lo se… en Morelia la cosa no está tan fea como muchos piensan, las chambas buenas las tienen (por lo general) gente que sabe lo que hace, o si no al menos lo aprende en el camino. No hay buenos sueldos (osea de cinco dígitos al mes), pero sí sueldos decentes.

Haciéndo un cálculo de los que egresaron antes: Los egresados de mi universidad de la generación 2005 son infinitamente menos que los que entraron. Al principio el grupo era tan grande que lo tuvieron que dividir en dos (cada uno de alrededos de 20 personas), mientras ahora, de los ya egresados (como 10), sólo 4 o 5 ejercen su carrera; algunas chavas se casaron, se adentraron en los oscuros y mágicos caminos del arte, se perdieron en el infinito vacío del olvido o de plano le tiraron a otra chamba más “fácil” con mejor “retorno de inversión” por así decirlo.

Osea, pensando que fueron 40 y que sólo 5 ejercen, se puede decir que aproximadamente un 12% de los inscritos en primer semestre son los que siguen al pie del cañón. Estos números cambian un poco en mi generación, siendo ahora 12 los egresados y tan sólo unos 3 los que posiblemente terminen haciendo otra cosa