Disenio

Puede parecer extraño, pero ninguna persona que se diga Diseñador va a coincidir en una definición objetiva y exacta de ésta palabra. Finalmente la definición de éste complejo concepto depende de la inclinación profesional y social que presente el profesionista.

Digamos que el Diseño es una derivación de lo que antes se consideraba una combinación de los conocimientos de Arquitectura, Artes Plásticas, Ilustración, Ingeniería, Mercadotecnia en incluso un poco de Artesanía. Todo esto unificado y dirigido, lograba exponer una gran gama de capacidades en un equipo de trabajo hacia la realización de un proyecto en particular.

Ejemplos como la rara situación en que se creó el logotipo de la Coca-Cola, el orden de las siglas de HP o el nombre de GeneralElectric y Black&Decker, han sido manifestaciones en su tiempo espontáneas y poco planeadas (por no decir genéricas) que han sabido ganarse un gusto por la gente gracias a estrategias de mercadeo y satisfacción del cliente que van mucho más allá del simple nombre o logotipo; sin embargo, la visualidad con la que una empresa se da a conocer (aplicado a todas sus extensiones como comerciales de TV, publicidad impresa y comunicación interna) determina en gran manera la respuesta del público objetivo y la duración de esa reacción.

Ya estamos hablando de marcas y aún no logramos saber lo que hace el Diseño dentro de todo éste embrollo.

Primero que nada hay que decir que el Diseño no es hacer dibujos, o comerciales, o “logos”, páginas web, vestidos y ropa de pasarela, coches, cortinas o incluso el gorrito de un simpático chimpancé que está hecho en un entorno virtual e interactivo en TV.

 

Empecemos por algún lugar poco común. Primero: todas las profesiones dependen una de otra. Si no hubiera transporte no podríamos llegar a nuestros trabajos o a la escuela; si no hubiera ingenieros no habría coches; si no hubiera coches no habría diseñadores de coches; si no hubiera mineros no podríamos disfrutar de cualquier cosa hecha de metal.

Todos dependen de todos, y como buenos profesionistas que pudiéramos ser, ponemos un precio a nuestro trabajo; ya sea bueno o malo, eso queda para después. Lo que importa es que el papel del Diseño ha sido malentendido por muchos y despreciado por otros.

Diseñar es investigar, es probar, es definir, es llegar a conclusiones, resolver problemas, lograr objetivos después de una planificación, llevar a cabo un plan, es hacer posible cualquier proceso sin merma en calidad, cualidad y uso. Diseñar no es improvisar, es buscar opciones y escoger la correcta, es argumentar de manera correcta.

Hay muchas ramificaciones del Diseño (como profesión) y demasiados Diseñadores, sin embargo no existe alguno que no se ajuste a la pobre definición que acabo de dar sobre tal concepto.

Hay muchos y muy claros ejemplos de cosas que han sido diseñadas.

Si Diseño es investigar, entonces ¿Por qué termina en un dibujito? Bueno, fácil de entender, pues porque es lo que resolverá el problema de comunicación del cliente, en parte, pues todo lo que va detrás no dejará de ser trabajo de campo.

En un proyecto de Diseño Gráfico (que redunda en resolver problemas de comunicación) antes de llegar a cualquier conclusión (cosa muy difícil si se permanece sentado frente al ordenador por horas) hay que realizar una serie de preguntas: ¿Cuál es el verdadero problema del cliente? Puede ser que no tenga identidad, que el empresario mismo no sabe cuál será el enfoque definitivo de su empresa, ni el tipo de individuos que comprará su producto. Esto no es problema del diseñador, pero es algo que tendrá que tener resuelto antes de proseguir con la siguiente pregunta: ¿Cuál es la mejor solución al problema del cliente? Si la conclusión es que el diseñador no es el que puede resolver el problema, lo conveniente será delegar el proyecto a otro profesionista, posiblemente a un mercadólogo o un administrador de empresas.

Otra serie de preguntas resueltas más y el diseñador estará listo para seguir investigando, a la par que hace bocetos a mano de las primeras ideas que tenga sobre la resolución gráfica del proyecto.

Aquí es donde entran las capacidades de dibujante que pueda tener el diseñador, aunque finalmente no es absolutamente decisivo para definir un buen diseñador.

Las capacidades de un diseñador pueden o deben ser variadas, pues hace falta cierto conocimiento de dibujo tradicional, anatómico, paquetería de software, administración, álgebra, dibujo técnico/arquitectónico, cálculo básico, historia del arte, historia de la imagen, medios audiovisuales e impresos, corrientes artísticas, administración, sociología y política, pero sobre todo: sentido común.

La resolución de muchos problemas puede encontrarse llegando por el camino de la obviedad, pero la novedad que representan muchas soluciones alternativas es lo que da ese valor agregado a muchas formas comerciales y otras no tanto, de influir y ser recordadas por la gente.

Como diseñadores debemos ser expertos o dominar un poco el tema del que se nos pide hacer un proyecto, no importa la rama del Diseño que usted estimado lector escoja.

Así, el Diseño Gráfico, que es lo que nos compete, pretende (sin lograr en algunos puntos) ser una profesión especializada en resolver problemas de comunicación [gráfica] a modo de definir la identidad del cliente (de cualquier naturaleza) y así provocar una reacción en el verdadero perceptor del mensaje elaborado, redundando en beneficios sociales, presenciales, etc. Que también cruzan en un beneficio económico hacia el diseñador y el cliente directo de éste.

Ideas sobre éste tema más adelante…

Alfredo Rocha